
Crítica de Dando la nota 2: Aún más alto
Tras el éxito de Dando la nota en 2012, nos llega esta secuela titulada en España "Dando la nota 2: Aún más alto", que aunque no llega al nivel de la original, podemos decir que tiene momentos divertidos. La película supone el debut en la dirección para Elizabeth Banks, y quizás ella no ha sabido aprovechar mejor el guión de Kay Cannon, también responsable del guión de la primera entrega, o tal vez en esta ocasión el guión no llegaba al nivel de la original. De todas formas, los errores no nos dejan una película aburrida, pero quizás algunas de las escenas duran más tiempo del necesario. Más conocida por interpretar a Effie Trinket en la saga de Los Juegos del Hambre, Banks consigue tener un buen estreno como directora.
Casi tres años han pasado desde la última vez que vimos a Beca (Anna Kendrick), Amy "La Gorda" (Rebel Wilson), Chloe (Brittany Snow) y el resto de las Bellas, y ellas continúan ganando todos los campeonatos de A Cappella en los que participan. Durante una representación para el presidente Barack Obama en su aniversario, la ropa de Amy se rasga, mostrando sus partes íntimas a Obama y finalmente a todo el mundo. Tras una serie de razones ridículas e hilarantes, las Bellas son expulsadas del mundo A Cappella, aunque podrán volver sin vencen en el campeonato mundial. Para realizar tal hazaña, ellas necesitan derrotar a los campeones europeos, el grupo alemán Das Sound Machine.



