
Crítica de Ciudades de Papel, con Cara Delevingne, Nat Wolff y Halston Sage
Un chico nerd se enamora de la chica más popular del instituto. Mmm, huele a cliché... ¿otra película de adolescentes enamorados? Pues no! Es innegable que John Green (escritor del libro) escribe de (y sobre) los jóvenes en la actualidad como nadie. Con el éxito de "Bajo la misma estrella", la adaptación cinematográfica de otra de sus obras ha sido muy esperada. La elegida ha sido "Ciudades de papel", que demuestra una vez más la competencia del escritor mostrando la fuerza de las relaciones entre adolescentes.
Quentin (Nat Wolff) es un chico introvertido que vive al lado de su musa, Margo (Cara Delevingne). A pesar de haber estado próximos durante la infancia, han crecido y siguen diferentes caminos y viven cada uno en su universo. Un día, la joven decide poner en marcha un plan de venganza contra su novio y pide ayuda a Q (apodo de cuando eran niños) para una noche de aventuras en Orlando. Pasar una madrugada entera con la misteriosa Margo... Quentin debe aprovechar esta oportunidad! Pero la enigmática chica desaparece y se convierte en el gran misterio de la trama. Aquí entran en acción Ben (Austin Abrams), Radar (Justice Smith), Lacey (Halston Sage) y Angela (Jaz Sinclair) y ponen en funcionamiento un plan para encontrar a Margo.



